La nueva presidenta ejecutiva de EsSalud, Zulema Tomás, reveló la complicada situación financiera y asistencial que encontró al asumir la conducción del Seguro Social. “Hemos encontrado casi 5.000 millones de soles en deudas”, afirmó.

La funcionaria señaló que el problema no es únicamente económico. También encontró largas listas de espera para cirugías, demoras en los servicios de emergencia y hospitales de Lima trabajando por encima de su capacidad. Uno de los ejemplos más preocupantes está en el Hospital Edgardo Rebagliati.

Según Tomás, el establecimiento cuenta con alrededor de 150 camas, pero durante una guardia puede llegar a recibir a más de 400 pacientes.

Una situación similar, aseguró, se observa en los hospitales Almenara y Sabogal.

¿POR QUÉ OCURRE?

Tomás sostiene que parte del problema está relacionado con una deficiente organización de los recursos humanos y de la capacidad resolutiva en las regiones.

Muchos pacientes que podrían ser atendidos fuera de Lima terminan siendo derivados a los grandes hospitales de la capital, aumentando todavía más la presión sobre sus servicios.

La nueva gestión anunció una reorganización.

Entre las medidas planteadas están:

▪️ Reducir estructuras administrativas y cargos considerados innecesarios.

▪️ Evaluar a los gerentes a escala nacional.

▪️ Reorganizar el personal según las necesidades de cada región.

▪️ Reducir las listas de espera quirúrgicas.

▪️ Mejorar la atención en emergencias.

▪️ Garantizar medicamentos e insumos para los pacientes.

Tomás puso como ejemplo la propia Presidencia Ejecutiva, donde aseguró haber encontrado más de 15 asesores, número que pretende reducir a menos de cinco para destinar mayores recursos a la prestación de servicios.

 El ministro de Trabajo, Juan Sheput, también ha señalado que EsSalud arrastra graves problemas administrativos y financieros. Solo la deuda con proveedores fue estimada recientemente en S/2.900 millones, de los cuales S/1.700 millones ya estaban reconocidos y otros S/1.200 millones seguían en revisión.

La nueva administración promete poner al paciente en el centro de la gestión. Ahora el desafío será convertir ese diagnóstico en algo que los asegurados esperan desde hace años: menos colas, operaciones oportunas, medicamentos y emergencias que realmente puedan responder a la demanda.