
Sobre una colorida lliclla, manta tradicional que se usa en estas representaciones, los sabios llevan a cabo su costumbre ancestral. Con calma y en conexión con la naturaleza, concretan el pago a la tierra, extendiendo flores silvestres, espigas de trigo y chicha de jora. Asimismo, hacen señales de humo como un puente entre lo físico y lo espiritual, y esparcen puñados de hojas de coca como ofrenda.