El estrés forma parte de la vida cotidiana y, en dosis moderadas, puede ayudar a afrontar desafíos académicos o laborales. Sin embargo, cuando esta sensación de tensión se prolonga en el tiempo y se convierte en una constante, puede derivar en un cuadro de estrés crónico con consecuencias importantes para el bienestar integral. Alex Gonzales Asencio, coordinador académico de la carrera de Psicología de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) comparte las siguientes recomendaciones.
SÍNTOMAS QUE SUELEN PASAR DESAPERCIBIDOS
Entre las principales señales de alerta destacan los dolores de cabeza frecuentes, la tensión muscular persistente —especialmente en cuello y hombros—, el insomnio, los problemas digestivos recurrentes, así como la apatía, la desmotivación y los cambios constantes en el estado de ánimo.
HÁBITOS QUE AYUDAN A REDUCIR LA TENSIÓN
El especialista destaca:
• Organizar el tiempo de manera realista.
• Establecer límites y aprender a decir “no” cuando sea necesario.
• Realizar pausas activas durante la jornada.
• Mantener una rutina de sueño adecuada.
• Practicar actividad física con regularidad.
• Llevar una alimentación balanceada.
• Realizar pasatiempos que generen disfrute y relajación.
• Fortalecer los vínculos con familiares y amigos.