•Don Elías comparte su amor por el postre criollo más emblemático del mes morado.
Para don Constantito Elías Arroyo Yacolca (76), el mes morado (octubre) es sinónimo de fe, devoción y reflexión, además de una oportunidad para demostrar la sabiduría que le dejaron sus ancestros, que consiste en la elaboración del tradicional turrón artesanal, con una miel que endulza y alegra cualquier paladar.
Su experiencia, dedicación y constancia, lo llevó a impulsar una pequeña actividad económica bajo el nombre de Don Elías, que, tras incorporarse al programa Pensión 65 y su intervención Saberes Productivos, ganó un espacio en los corazones que habitan Orcotuna, distrito ubicado en la región de Junín, y todos sus visitantes.
Por su destreza y conocimientos, Arroyo Yacolca fue reconocido por su gobierno local durante el III Festival del Turrón Artesanal Orcotuneño, un evento que permitió revalorar su habilidad y destreza con el clásico postre.
Don Elías contó que sus padres y abuelos le compartieron esta tradición, pero fue su tío quien lo tomó como alumno, aprendiendo los secretos de la masa, la textura que deben tener los palitos que arman el turrón y el punto preciso de miel.
También recordó a su gran amor, Elena Lázaro, quien falleció hace media año. La pérdida de su esposa causó una profunda tristeza en su corazón, pero luego de asimilar la situación, recordó sus palabras de aliento y el gran entusiasmo que le daba probar su obra maestra.
“Prepara turrón es una manera de mantener viva la memoria de mi familia y el apoyo que siempre recibí de mi esposa. Hay que ponerle mucho empeño para que salga rico. La masa debe estar en su punto, ni muy espesa, ni muy suelta. Todo tiene su ritmo y secreto”, detalló el usuario de Pensión 65, quien reafirmó su compromiso de seguir conservando uno de las recetas más apreciadas de su distrito.
“El ingrediente principal es el amor”, enfatizó, evidenciando que detrás de cada dulce hay una historia de vida, aprendizaje y profundo cariño por sus raíces.
