● Junín lidera la producción nacional con el 84% del total, en un contexto de expansión sostenida y exportaciones hacia mercados como Estados Unidos, Brasil y Japón.
Cultivada en los andes de Sudamérica, la maca es uno de los tesoros andinos más representativos del Perú. Este producto es exclusivo de nuestro país y en la actualidad Junín concentra el 84% de la producción nacional. De acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), en 2025, la producción regional de maca alcanzó las 17 mil toneladas, lo que representa un incremento de casi 90% frente a las 9 mil toneladas registradas en 2019.
Su valor nutricional explica su demanda. La maca contiene carbohidratos, proteínas, fibra, calcio, magnesio y fósforo, así como vitaminas B, C y E. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es considerada un suplemento natural con propiedades reconstituyentes y revitalizantes, especialmente nutritivo para atletas, niños y mujeres embarazadas.
“Promover la comercialización de la maca implica aprovechar de manera estratégica un recurso originario del Perú y Bolivia, cuya producción no se replica en otros países. Impulsar su cadena productiva promueve el empleo e ingresos para las personas que viven en zonas altoandinas, donde las condiciones pueden estar asociadas a mayores niveles de vulnerabilidad”, explicó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Según Midagri, la maca genera ingresos económicos a productores altoandinos que no cuentan con otra actividad económica, y es el sustento de más de 7,500 familias a nivel nacional, principalmente en Junín, Pasco y Huancavelica. Asimismo, este cultivo tiene una importante ventaja: debido a que puede crecer a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, es resistente a climas extremos y prospera incluso en las adversidades.
Es así que desde los campos altoandinos hasta los mercados internacionales, la maca recorre una cadena de valor que combina procesos tradicionales y transformación. Tras su cosecha, este tubérculo es lavado y secado al sol durante aproximadamente dos meses, utilizando cobertores que conservan el calor. Luego, pasa a ser horneado antes de ser molido y convertido en polvo, una de sus presentaciones más demandadas.
De enero a diciembre de 2025, el Perú exportó más de 3 mil toneladas de harina, sémola y polvo de maca valorizadas en 17 millones de dólares. Los principales destinos fueron Estados Unidos (26%), Brasil (19%) y Japón (10%). Actualmente, la maca se comercializa como producto orgánico en presentaciones como polvo, extracto, triturado o en versiones de alta concentración. Su versatilidad permite incorporarla en cápsulas, infusiones, batidos energizantes, barras, galletas y otros suplementos alimenticios.
García precisó que se debe garantizar el cumplimiento de estándares internacionales, fortalecer el acceso a certificaciones de calidad, implementar controles sanitarios adecuados y desarrollar programas de capacitación técnica para mejorar la productividad.
“Desde el Estado, es necesario fortalecer el apoyo a los productores y promover una mejor articulación comercial entre productores, empresas y mercados, tanto nacionales como internacionales. Esto permite consolidar una cadena de valor que genera empleo en cada etapa, desde la producción en el campo hasta el procesamiento, empaque, transporte y comercialización”, concluyó el economista de REDES.