• Julio de la Rosa oficializa su candidatura por el partido politico «Alianza para el Progreso»
El exjefe del SATH, Julio de la Rosa Luján, confirmó oficialmente su candidatura a la alcaldía provincial de Huancayo por Alianza para el Progreso y anunció una ambiciosa propuesta de modernización del transporte urbano, que incluye corredores troncales acorde a la modernidad.
Luego de haber dejado la jefatura del Servicio de Administración Tributaria de Huancayo (SATH), el economista aseguró que buscará recuperar la capacidad de inversión del municipio y movilizar hasta 500 millones de soles durante los cuatro años de gestión, mediante obras públicas, asociaciones público-privadas y otros mecanismos financieros.
De la Rosa sostuvo que, pese a que APP obtuvo poco porcentaje en Junín durante las últimas elecciones presidenciales, las elecciones municipales tienen una dinámica distinta y dependen más de la cercanía con la población y la capacidad de resolver problemas cotidianos.
El exfuncionario también defendió su gestión al frente del SATH y remarcó que Huancayo necesita ejecutar proyectos de gran impacto para responder al crecimiento acelerado de la ciudad.
Sobre el contexto político nacional, cuestionó la inestabilidad en el Ejecutivo y consideró que el país atraviesa una crisis de institucionalidad. “Cambiar presidentes constantemente nos está pasando factura. El Banco Central mantiene la estabilidad económica, pero también necesitamos estabilidad política y continuidad institucional”, expresó.
Respecto a la actual gestión municipal encabezada por Dennys Cuba, evitó realizar críticas directas tras su reciente salida del SATH, aunque señaló que las inversiones deberían concentrarse con mayor fuerza en el centro de la ciudad.
Uno de los principales ejes de su propuesta será la reforma integral del transporte urbano. De la Rosa aseguró que Huancayo debe abandonar el modelo de “transporte hormiga” y avanzar hacia un sistema masivo e integrado que permita reducir el caos vehicular y mejorar la movilidad.
Según explicó, la reforma no buscaría desplazar a taxistas ni transportistas, sino integrarlos mediante rutas alimentadoras y corredores troncales. Además, planteó la posibilidad de implementar un sistema moderno de transporte acorde a la realidad de la ciudad.
