Jasson Silva, docente de Ingeniería Industrial en la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), recomienda algunas prácticas efectivas.
1. Reducir la utilización de plástico de un solo uso.
Uno de los cambios más inmediatos consiste en reemplazar bolsas, botellas y envases descartables por alternativas reutilizables.
2. Comprar con conciencia.
El consumo responsable implica planificar las compras, evitar el desperdicio y optar por productos locales o con menor impacto ambiental.
3. Optimizar el uso de la energía.
Apagar luces innecesarias, desconectar dispositivos electrónicos y aprovechar la iluminación natural son prácticas cotidianas que contribuyen a reducir el consumo energético y las emisiones de carbono.
4. Hacer un uso eficiente del agua.
Cerrar el grifo mientras no se utiliza, tomar duchas más cortas o reparar fugas pueden generar un ahorro considerable de agua.
5. Separar residuos y fomentar el reciclaje.
Clasificar los desechos en orgánicos y reciclables permite una mejor gestión de los residuos.