
“La creciente demanda mundial por cacao de calidad abre nuevas oportunidades para las regiones productoras. Al ser la materia prima para chocolates, manteca y cacao en polvo, es un producto que tiene presencia en mercados internacionales. Este interés representa una oportunidad para atraer inversiones que fortalezcan la infraestructura, impulsen la asistencia técnica y generen empleo, contribuyendo al desarrollo de las familias productoras”, indicó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).